Scrum 2020, la verdad revelada

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Scrum 2020, la verdad revelada

Hace menos de un mes, el Dr. Jeff Sutherland y Ken Schwaber liberaron la nueva versión de la Guía de Scrum y, aún cuando no se ha cumplido el mes, ya encontramos, en cualquier dirección, análisis sobre esta nueva versión. Lo nuevo, lo que cambió y porqué cambió, parafraseando al fallecido maestro italiano Ennio Morricone, “The Good, The Bad and The Ugly”.

Estos análisis los habrás encontrado en varios sabores: infografías, papers, blogs, webinars, conversatorios entre expertos, entre no tan expertos y así.

¿Merece la pena tanta exposición? Para nosotros, los consultores, es más que obvio. Y bueno, entre tan variada oferta de análisis, estas líneas con un título más que presuntuoso.

Inevitablemente un artículo más. Entonces, si no puedo romper el molde, al menos quiero intentar doblarlo. Así que he pensado que en esta ocasión charlemos acerca de lo que considero la actualización más importante en esta nueva versión de la Guía Scrum 2020. Pero antes de revelarte mi consideración, si has pasado por alguno de los formatos antes citados o si aún te atreviste a leer el sacro manuscrito, que en su versión anglo se redujo a 13 páginas, ¡trece! ¿Cuándo leer y entender tan denso material solo al alcance de unos elegidos? En español son 15 páginas, ¡ya no lo logramos! ¿Cuál es, para ti, la actualización más importante? Piénsalo un momento.

¿Ya? Comparemos notas. Este es, a mi criterio, el ajuste más poderoso: “El marco de trabajo Scrum es [está] incompleto de manera intencional, solo define las partes necesarias para implementar la teoría de Scrum.

Scrum se basa en la inteligencia colectiva de las personas que lo utilizan. En lugar de proporcionar a las personas instrucciones detalladas, las reglas de Scrum guían sus relaciones e interacciones.” (página 3, versión en español, en Definición de Scrum).

En un mundo empresarial cada día más convulso, complejo, desequilibrado, muchas veces desarticulado de las necesidades reales en nuestras sociedades, necesitamos con urgencia, creo yo, dejar de esperar recetas mágicas. Nos hemos acostumbrado, de una u otra manera, a que nos den instrucciones. Además, hemos creado estructuras organizacionales que nutren esa cultura.

Entonces se me antoja interpretar y saborear un exótico aroma de revolución en la actualización de Scrum 2020. Lo leo como un llamado a dejar de esperar que algo más resuelva los retos que tenemos cada día. Quiero creer en un llamado a despertar conciencia y a hacernos responsables de nuestras acciones y de nuestro presente.

Créeme, he estado en reuniones, con altos directivos para pedirme la fórmula mágica: “lo que estamos buscando es que nos den el paso-a-paso para hacerlo bien ya.” He estado en reuniones en donde después de un mes (1) del primer ejercicio de Scrum escuché decir: “Dado que ya lo tenemos dominado (Scrum) entonces ya estamos en el siguiente nivel.” También he visto expertos enseñar la teoría, como está en la Guía de Scrum y luego, en la práctica, hacer lo contrario.

La mala praxis de Scrum la configuramos nosotros a través de relaciones e interacciones vacías. Desde la publicación de la primera versión de la guía de Scrum, allá en 2010, solo pasaron 10 años. ¿Cuántas empresas conoces o mejor en cuántas has trabajado, que implementan Scrum, donde su productividad está entorno a 400%? Sí, 400% de aumento en productividad, personas felices y tiempo libre para ser más feliz, esas son las promesas de Scrum. No lo digo yo, son las palabras del Dr. Jeff Sutherland.

Por tanto, lo más importante, lo más valioso de Scrum, no es Scrum. Somos nosotros. Sí, tu y yo y todos los que trabajamos en torno a algo sobre la base de un propósito. Scrum es acerca de las formas para trabajar de forma inteligente y colectivamente. Y si, además, lo hacemos sobre un propósito superior, tal vez, quizás, alcancemos a ver un mundo mejor. Nadie dijo que sería fácil. Pero creo firmemente que tenemos el potencial para trabajar juntos por un bienestar inclusivo a toda la vida.

Scrum tiene el potencial de liberar la inteligencia colectiva de las personas que lo utilizamos. Tiene el potencial, no la respuesta absoluta. Scrum es la píldora roja que Morfeo le ofrece a Neo. Nos abrirá una puerta.

La responsabilidad de cruzarla y de cómo hacerlo siempre será nuestra. Sin embargo, si no tomamos pasos en esa dirección, lo colectivo, la magia no sucedió. Es una responsabilidad colectiva incluyendo a los líderes, por supuesto. Todos los niveles que ostentan liderazgo deberían llevar ese rol al siguiente nivel y poner a trabajar todo su talento al servicio de quienes día a día se levantan y hacen posible los productos, servicios y soluciones de los que esperan retribución no obstaculizando sus dinámicas que es no que normalmente observo. Si ustedes, los líderes, no están siendo parte activa del desarrollo de esas interacciones de valor a todo nivel, entonces ¿qué lideran?.

Scrum es una teoría que necesita del compromiso a todo nivel para hacerlo bien con disciplina, coraje para aprender de los resultados no definidos, enfoque para decidir dónde y cómo concentrar esfuerzos, apertura para cuestionar los modelos convencionales, para explorar lo desconocido y especialmente respeto entre todos y para todos.

Por último, unas líneas comerciales pero honestas para cerrar. En The Original Scrum entendemos fielmente Scrum y tenemos las habilidades para enseñártelo, desde el concepto puro hasta cómo lo estamos haciendo en empresas reales en diferentes sectores productivos.

Qué deberías intentar, por dónde empezar, qué no deberías hacer, retos que te puedes encontrar y cómo desafiarlos. No me preguntes en cuánto tiempo tendrás 400% de aumento en productividad. Nadie puede darte esa respuesta, nadie. Mejor pregúntate si quieres cambiar, porqué, qué esperas al hacerlo y cómo vas a desafiar lo que te está impidiendo responder a, y mejor anticipar, los desafíos actuales. El futuro es hoy.

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